16 dic 2006

Elegante Bofetada con Libro Verde

Y si mis estimados... una mas de nuestros honorables diputados, y le pese a quien le pese.. de ese gran partido Acción Nacional...

Fue un elegante bofetón con libro verde. Se lo dio el rector Juan Ramón de la Fuente al diputado Raúl Padilla. Un obsequio después de que los dos estrecharon sus manos con seca cortesía ante la expectación, pero también el morbo de quienes llenaban el salón.

Un regalo muy especial el que le hizo la máxima autoridad de la Universidad Nacional Autónoma de México a aquel que, hace unos días, por "falta de información" criticó soezmente a la institución. Un libro de verde portada sobre la libertad de cátedra escrito por don Manuel Gómez Morín, el respetado fundador del PAN.

Hubo una segunda bofetada, pero de fólder blanco. El rector De la Fuente le entregó a Padilla un documento en el que le dio a conocer los datos fundamentales de la UNAM, como el número de sus alumnos, el de sus profesores, el de sus escuelas y carreras, y las labores de investigación, y las de difusión cultural, y los servicios públicos, y el lugar que ocupa en la clasificación mundial, la demanda de ingreso, las cifras de egresados, la distribución que se hace del presupuesto. En el texto, el rector se olvidó de explicarle al legislador cuál es la calificación mínima para aprobar las materias y que el cero no es lo mismo que el cinco.

Después, los dos se sentaron a la mesa con los integrantes de la Comisión de Presupuesto, que teóricamente preside Raúl Padilla. Evidente el esfuerzo de De la Fuente, durante su intervención, para que todos lo entendieran. Explicó el funcionamiento de la Universidad, insistente en su defensa de la educación pública. Intencionada, su expresión en el sentido de que salía reconfortado, tras encontrar en los legisladores sensibilidad y disposición de análisis.

Una reunión que duró poco más de una hora. Al término, balbuceante, Padilla expresó su disposición de colaborar. Volvieron a estrechar sus manos. Luego, demudado, nervioso, el panista abandonó la sala por la puerta trasera, pasó por la cocina, siguió a lo largo de un pasillo rumbo a otra reunión. "¿Qué tal estuve, estuve bien?", preguntó a sus asesores. La respuesta, obviamente afirmativa.

Mientras tanto, Juan Ramón de la Fuente hablaba con los reporteros. Les decía que creía que donde en principio hubo discrepancia, empezaba a haber coincidencia. Sonriente, eludía las preguntas-invitaciones para atacar al lamentable diputado Padilla.

Y ya descendía por la escalinata, cuando iba a su encuentro el coordinador de la bancada panista, Héctor Larios, quien no estuvo a recibirlo. Se saludaron con un abrazo. "Nos fue bien a todos, creo que se va logrando el consenso", dijo el rector cuando aquél le preguntó cómo le había ido. Caminaron juntos hasta el estacionamiento. De la Fuente ofreció a Larios la colaboración de la UNAM para organizar seminarios y cursos a los que acudan, empleados. y diputados.

Una visita a San Lázaro que se inició entre tumultos. Esperaban al rector de la UNAM los coordinadores de todas las fracciones, menos uno. Emilio Gamboa le dijo "estás en tu casa".

Afectuoso fue el encuentro con el perredista Javier González Garza.

También hubo demostraciones amistosas para Alejandro Chanona, de Convergencia. Mientras tanto, la sesión del pleno, continuaba con una escasa asistencia. Y se llegó el momento, Juan Ramón de la Fuente y Raúl Padilla estaban frente a frente. Y uno le daba al otro un libro de color verde. El rector sonreía. El diputado parecía hacer esfuerzos para entender el título.

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